Últimas Noticias

23/06/2012 Sociedad

Mitos, leyendas y aguafuertes de Pilar: Un intendente crédulo

-Yo te voy a contar lo que me acuerdo del asunto, pero te pido que no pongas quien soy. Desde ya te advierto que van a aparecer otros con otras versiones, porque el despelote fue tal que nadie tiene bien en claro cómo vino la cosa ese día.- me dijo mi informante mientras tomábamos un café en la Bom Que Bom.

-El tema fue que se había producido una especie de acefalía en el Municipio después de la muerte del último gran caudillo que tuvo Pilar.

El presidente del Concejo Deliberante se había convertido en intendente por ser el primero en la línea sucesoria, pero no todos estaban de acuerdo con que asumiese ese cargo, así que enseguida buscaron la forma para birlarle el sillón de Lorenzo López (los pilarenses llaman así a la silla del intendente, aunque nunca haya pertenecido al tal López, un antiguo alcalde de la población).

El “sucesor”, hombre de elegantes modales, seguro de no poseer enemigos dentro ni fuera del Partido y confiando en que su autoridad era indiscutible por proceder de la reglamentación, pisó el palito y fue destituido por el cuerpo legislativo local.

Se inició entonces una áspera discusión por el trono vacante. El principal ideólogo de la trapisonda pretendía el cargo para un concejal que además era uno de sus seguidores más fieles, un bohemio cantor que pronto demostró tener uñas de guitarrero.

A sus planes se oponía el Gran Titiritero del Pueblo, manejador de decenas de punteros ligados a él por “relaciones laborales de lápices afilados”. Este poderoso personaje deseaba sentar en el mítico sillón a otro concejal, un hombre de su absoluta confianza. Sin embargo, el candidato a ser sentado, viendo lo que le había sucedido a su antecesor, temía dar un mal paso aceptando la turbia designación. Además, en varios anónimos le habían advertido que, si se proclamaba intendente, lo acusarían de usurpación de títulos y honores, terminando sus días en un calabozo.

Cuentan que, mientras el Gran Titiritero lo instaba a firmar el acta asumiendo el cargo, el hombre, rodeado por su círculo más íntimo (compuesto por compañeros de salidas nocturnas) se había encerrado en el despacho destinado al primer lord. Desde allí solicitó el asesoramiento de un abogado y, para sorpresa de todos, exigió que le llevasen a doña Lala, una vidente que atendía en la zona de Manuel Alberti.

El Gran Titiritero eligió a un ignoto puntero con buena labia, lo hizo vestir de traje y corbata, y lo envió de inmediato al despacho del intendente para que aconsejase al supuesto sucesor según sus propios planes, pero a doña Lala hubo que esperarla por más de dos horas porque, según mandó a avisar, tenía que terminar de limpiar de maleficios una casa del country Tortugas.

Ya era de noche cuando la adivina, vestida de largo como para oficiar de madrina en un casamiento, se presentó en el palacio municipal. Dicen que, al pasar frente al Gran Titiritero, sentado en el hall, le hizo una profunda reverencia. El chofer que la había llevado hasta allí le advirtió que ese no era el intendente, a lo que la mujer contestó: “Eso ya lo sé. Pero percibo que este es el que manda realmente”.

Acompañaban a la vieja dos muchachas que acarreaban bolsas repletas de hierbas, cortezas, animales disecados y mil objetos más. Las tres mujeres y el sucesor se encerraron en el despacho. Aunque estaba lleno de gente, un pesado silencio se adueñó de todo el edificio y por eso pudo oírse el canturreo de la curandera. Cuentan que la melodía parecía filtrarse a través de las paredes y llenar cada ambiente.

Poco más tarde, por debajo de la puerta cerrada, comenzó a filtrarse un humo acre y oscuro que provocó tos en cuantos aguardaban frente al despacho. Algunos aseguran también que las luces del palacio se encendían y se apagaban, y temblaban los escalones de mármol de la escalera principal; pero yo creo que esos son inventos de los mal intencionados.

Lo cierto es que después de una hora larga, el sucesor salió de la oficina dispuesto a aceptar su designación y así lo hizo firmando cuanto le pusieron delante.

A los pocos días, como se lo habían advertido, la Justicia lo separó del cargo y el pobre debió hacer frente a planteos legales que le produjeron más de un serio dolor de cabeza.

Unos años después encontré al destronado intendente tomando café en una estación de servicios de Del Viso y me acerqué a saludarlo. Con la amabilidad que siempre lo caracterizó, me invitó a compartir su mesa.

Conversamos un rato largo y, cuando rememoramos aquellos agitados momentos de su asunción, le hice una broma respecto a la errada de la vidente al aconsejarle que aceptase  el cargo.

Para mi sorpresa, me dijo que la adivina había acertado cabalmente con su pronóstico. Parece que ella le había garantizado su permanencia como intendente siempre y cuando él no probase una sola gota de alcohol pero, durante un asado entre amigos, por aquello de que “la cabra al monte tira”, bebió no una, sino varias copas de malbec. Al día siguiente, me dijo, llegó el oficio en que se lo conminaba a dejar el sillón que ilegalmente ocupaba.

 

No fue ninguna zonza la adivina – me confió mi informante – Todos sabían en Pilar cuál era la debilidad del pobre hombre, así que la vieja se tiró el lance. Era muy difícil que pudiese resistirse al tinto entre tantos banquetes y fiestas. Segura de la transgresión, no dudó en aconsejarle firmar, después de haber recibido las indicaciones y una suculenta suma de dinero de las propias manos del Gran Titiritero en el momento de haber hecho ante él su profunda reverencia.

 


Comentarios

3 Comentarios Dejá tu comentario

yan

Que bueno recordar nuestra historia reciente en forma tan divertida

2012-06-23

augusto

buen relato... dibujo correcto como lo habitual

2012-06-23

juana

Sr.Director continua siendo un placer leer todos los sabados dichos relatos. Uno se va enterando de historias ocurridas dentro de nuestro distrito .Soy muy joven y me apasionan leerlas y observar con detenimiento sus dibujos que hasta el momento el señor dibujante lo realiza con lujo de detalles.Felicitaciones por acercarnos a los pilarense mitos y leyendas.

2012-06-23
Ver Ediciones Anteriores

MERCADO

Moneda Compra Venta
Dólar 7.960 8.030
Euro 9.999 9.999
Real 2.580 2.750
Ultima Actualización: 04/04 - 11:40

ENCUESTA

TAPA DEL DIARIO